El laboratorio de armonías
Transversal y su relación con el diseño industrial (reflexión sobre su ubicación en la EUITIZ) La exposición "Transversal" es un estudio, desde la tradición científica, de la creación artística. Está construido como un laboratorio en el que se llevan a cabo cinco experimentos -uno por instalación- que pretenden hacer patente la relación entre los elementos planteados. Del mismo modo que podemos plantear un experimento que relacione intensidad, forma del bobinado y campo magnético producido, Transversal plantea una serie de experimentos que proponen revelar la relación entre creador, obra y espectador.
Transversal pretende ilustrar, de forma secuencial: 1) El papel del espectador en la obra, tanto en su respuesta como en su participación: muchas posiciones teóricas sobre arte afirman que es el espectador quien la construye, siendo el contexto un elemento esencial. También en el producto industrial la aceptación del cliente es crucial para su valoración. 2) El proceso de investigación: equivalente del ensayo y error científico. La aproximación al producto que deseamos. 3) El proceso de comunicación: la diferencia entre mensaje emitido y mensaje percibido, principalmente debida al uso recurrente de normas -no siempre naturales- con las que sólo están familiarizados los propios artistas. Esta situación produce un meta-arte, un arte que habla del arte, pero no habla del ni con el espectador. Este aspecto, contemplado a lo largo de la exposición, requiere un desarrollo que detallamos a continuación. La situación que aborda Transversal nace de la superposición de el concepto científico académico -construido a través de mi formación como ingeniero industrial- y del concepto artístico contemporáneo -construido a través de la interacción y el diálogo con creadores de diversas disciplinas-. El meta-arte es uno de los escollos más importantes a la hora de hermanar ambos conceptos, pues no existe una meta-ciencia (existen una descripción de la ciencia o una historia de la ciencia, pero no son meta-ciencias, pues no describen a la ciencia usando sus mismos métodos) que permita extrapolar la metodología. Los alumnos de Diseño Industrial han de ser conscientes de que no todos los elementos que tienen que manejar en su disciplina son cuantificables. Del mismo modo que hay un diseño estructural y un diseño ergonómico, hay factores cruciales para el resultado comercial -entendido también como uso y propagación- que corresponden exclusivamente al receptor, es decir, al cliente. Dos objetos que aguantan la misma fuerza aplicada, la misma cantidad de usos y que tienen una ergonomía equivalente, son aceptados de forma diferente por el usuario por aspectos como su forma, el aspecto de los materiales, la armonía de sus elementos. Así como podemos realizar valoraciones a priori de la resistencia que puede tener un puente, la aplicación de la armonía requiere necesariamente el ensayo y error. Sin embargo no quiere decir que sea un concepto inasible, pues los clientes son personas, y -citando a Terencio- "humano soy, y nada de lo humano me es ajeno". El conocimiento de la armonía comienza por uno mismo, y el propio estudiante ha de ser el primero en colocarse dentro del "laboratorio de armonías", para iniciarse en el peso específico de los diferentes ingredientes. Transversal propone un modelo -no necesariamente definitivo- para asir, desde el punto de vista científico, ese argumento que hace que elijamos un producto en lugar de su vecino. Transversal propone saltar el escollo del meta-arte para que la concepción científica no sea obstáculo para valorar -desde el propio individuo- el ingrediente creativo, el paso diferencial, el enorme misterio que tiene efecto en todos nosotros. Extraido del informe EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE BASADO EN LA REALIZACIÓN DE PROYECTOS ARTÍSTICOS Belén Pérez, Alfredo Sáez Compañía Dies Irae- De Natura Sonoris José María López, Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial de Zaragoza, Universidad de Zaragoza  volver a menú de Transversal. |