En la tradición de los cuchillos de teletienda, que cortaban una lata a lo bruto y luego un tomate para demostrar que conservaban el filo. Pero este corte ralentizado es absolutamente hipnótico.
Atestiguando los puntos lÃmite a golpe de fotografÃa. Esto en ingenierÃa se llama “definir un volumen de control”
Da vergüenza ajena, pero lo cierto es que en este punto, cuatro amigos voluntarios están mostrando más voluntad de producir información fiable que todos los medios de comunicación. Esto es lo que tenemos.
Es un párrafo de Malaprensa, hablando de El manifestómetro, un blog que comenzó medio en broma y que pone en evidencia a todos los medios nacionales. La receta es sencilla: mandar enviados a los lÃmites de la manifestación, dibujar el contorno de los manifestantes, acudir al Sistema de Identificación de Parcelas AgrÃcolas del Ministerio de Agricultura, y contar el máximo posible de asistentes no profesionales del circo: cuatro personas por metro cuadrado. Con esta voluntaria y simple práctica, dejan al descubierto la absoluta falta de sinceridad de los poderes públicos y los periodistas.
Una alternativa la dibuja nuestro admirado Dave McKean (al que recordarán por las sublimes portadas del tebeo Sandman) en este precioso extracto de su cortometraje “The week Before” (la semana de antes).
El cuarto jarrón está tumbado. Es el primer jarrón de la serie que no presenta cinta protectora. Presenta una tarjeta notablemente distinta a las anteriores. Dice asÃ:
Esto NO es una obra de arte
El siguiente está intacto, y tiene una flor de plástico, que lo confirma como jarrón. Su tarjeta:
El siguiente es de nuevo el jarrón desnudo, en posición normal. Su tarjeta:
Esta es una burda imitación sin valor de la obra “Bosque Zen no. 1″
Vean particularmente esta instalación número 3 “Arte contemporáneo” (la de los jarrones), y la instalación número 4, que se compone de cuadros comentados por sus autores, titulada “La interpretación de los sueños”.
Según los católicos de pro, si un tipo pone el culo en pompa es Devoción, pero si lo hace una mujer es Soez.
(Y para una larga tradición de sacerdotes, si es un niño quien está en pompa, es una Bendición del señor. Yo he oÃdo testimonios de tiempos de la posguerra, y tal vez ustedes conozcan relatos en primera persona de tiempos anteriores).
No, no. Decidme: ¿Cuánta gente está mirando a cámara?
¿Recordáis la lÃnea actual de pelÃculas asiáticas de terror en la que sólo las cámaras ven los espÃritus y la gente ignora que están ahÃ? ¿PelÃculas como Shutter y The Ring y tantas otras? ¿Es normal que las monjas sean las únicas que miran a cámara?
Esas monjas no están en esa habitación. O peor, han obligado al resto de residentes a no mirar a la cámara mientras se hacÃan un retrato de pareja, en un zoo, en su zoo de abuelos. De una forma o de otra, es una imagen terrorÃfica.