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post Cruzando con David Rubín

Lunes, 7 de Junio de 2010

Raul Sensato a eso de las 4:00 pm

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El dibujo de arriba -redundo con la firma- es de David Rubín, historietista de primera línea y candidato al Goya por su largo El Espíritu del Bosque. Conozco su obra porque el Señor Ausente me dirigió con gran énfasis a la lectura de La tetería del Oso Malayo, meses antes de que su hijo Absencito convirtiera Cuaderno de Tormentas, también de Rubín, en su libro favorito.

Quiso la casualidad que el Trash entre Amigos edición Coruña coincidiera en el mismo fin de semana en el que Rubín presentaba su recientísimo Solomon Kane, donde ilustra la celebre obra del autor de Conan. Allí nos plantamos en bloque, y allí nos hizo la dedicatoria que aparece arriba, que hace alusión a un cántico que repitió a lo largo de la proyección del Trash, que se cantaba como un mantratrash, rodeado de alusiones a solapas grandes, tapetes de estampación dudosa y partes del cuerpo de Kevin Bacon. En la presentación, tanto Rubín como su chica nos recordaron cómo se habían reído durante la sesión, así que nos prometimos vernos por la noche.

rubin-presenta-solomon.jpg

Así que Rubín, ya entrada la madrugada, se convirtió en el anfitrión que desea todo visitante. Siempre sabía dónde ir, qué hacer, cómo aglutinar, cómo convertir cada momento en fetén. Fuimos cerrando bares, uno tras otro, en una secuencia que habría atemorizado al fiestero más curtido. Y terminamos con un último licor a la luz del sol de la mañana, que nos lleva a la última imagen.

En un momento confuso de la mañana, la situación llevó a dedicar un ejemplar de La Tetería del Oso Malayo para la chica que nos hizo acogió en su terraza, y Rubén Lardín propuso que no fuera David, sino yo, quien se la dedicase. “Una pieza única!” decía Rubén, animado. Así que pergeñamos lo siguiente: yo comenzaría el dibujo (la cabeza del personaje) y Rubín lo terminaría.

(A todo esto, el calor de la noche subrayaba lo difícil que es no confundir en los nombres a Rubén Lardín y David Rubín. A Rubín le llamaba Rubén, a Lardín le llamaba Rubín, y por momentos vivía encerrado en un palíndromo humano. No era fácil).

De modo que ahí abajo se lo dejo: un momento único que produce cierto orgullo. La dedicatoria en la que dibujé un personaje de David Rubín, que terminó Davíd Rubín, y que se conserva en la estantería de una amiga de David Rubín, y también nuestra, porque la generosidad y la amistad van de la mano. El remate extraño de una noche en la que cada momento era tan bueno como el anterior. Mi cruce con Davíd Rubín. Y que me quiten lo bailao.

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post El zombi como consumidor y viceversa

Viernes, 12 de Febrero de 2010

Raul Sensato a eso de las 12:59 pm

Cierren las ventanas

Hoy viernes a las 19:30h en Fnac Triangle presentaré junto al Señor Ausente el libro “Quédense dentro y cierren las ventanas: La sociedad de consumo y el apocalipsis zombi“. Una obra bilingüe coordinada por Iratxe Jaio y Klaas van Gorkum, publicada por Consonni.

Sucederá en la planta de libros, rodeados de consumidores paseantes, lo que a la vista del contenido del libro y del tema de la presentación va a llevar a situaciones severamente comprometidas. Como en las obras del género, estaremos literalmente rodeados. Eso es presentar en contexto, y lo demás son tonterías.

Recuerden que tuvimos una Reflexión de Repronto sobre zombis: el capítulo 23, titluado “lo que viene de abajo”.

Absence lo detalla aquí.  Y aquí tienen el calendario Fnac.

post Cementerio en línea

Jueves, 14 de Enero de 2010

Raul Sensato a eso de las 12:01 pm

Leo en el Tumblr de Bartual que el libro de viaje de Mauro Entrialgo El cementerio de la Familia Pis está online,

así que aprovecho la ocasión para invitarles a que lean la introducción que escribí para el volumen.

Lo pueden leer aquí.

post El interés general y lo importante

Jueves, 10 de Diciembre de 2009

Raul Sensato a eso de las 1:05 pm

Si el problema de los deportistas y de los toreros es que no suelen tener grandes cosas que decir, el de los escritores e intelectuales es que siempre tienen demasiadas cosas que decir. Que esas cosas, con ser a menudo importantes, resultan abstrusas y raramente son, desde luego, de interés general.

Jose María Íñigo, “Estudio Abierto” (1972)

Citado por Javier Pérez Andújar en este vídeo (minuto 59).

Clasificado como: citas, tv, libros

post Aterriza Ultrabrutal

Viernes, 4 de Diciembre de 2009

Raul Sensato a eso de las 8:30 am

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Acaba de llegar a tiendas la última obra de Mike Ibáñez: la novela Ultrabrutal.

Colonias de feromona snuff, aperitivos con sabor a carne humana, genitoplastia, couch potatos, pornógrafos por Cristo, tantra-trash, budas de reciclaje y cyberlupen. Y eso sólo en los intersticios.

104 págs (b/n y color) por menos de 10 euritos. Pónganse las pilas. Más datos en la web de la editorial.

Clasificado como: libros

post Sólo tenemos permiso para ciertos héroes

Miécoles, 25 de Noviembre de 2009

Raul Sensato a eso de las 1:33 pm

Sólo se nos permiten ciertos héroes.

[Me preguntaron en televisión] si creía que el hombre de la plaza de Tiananmen que se puso delante de los tanques y los detuvo un tiempo, era un héroe. Les contesté “Bueno, sí, es difícil negar que alguien que se pone delante de algo tan imponente como un tanque por razones morales y políticas, sí, eso es muy heroico”. Pero también hay que señalar que se parece mucho, pongamos, a Jan Palach, el joven patriota checo que se prendió fuego frente a los tanques cuando entraron en Praga a finales de los sesenta.

Ahora bien, lo que tienen en comun Jan Palach y el hombre de Tiananmen es que los dos son héroes anti-comunistas.

Aquí mismo [en Inglaterra], durante el régimen de Thatcher, hubo un parado del norte que vino en coche a Londres, aparcó en un extremo de Downing Street, que es la residencia de todo Primer Ministro, y le prendió fuego a su coche con él mismo dentro, como medio de protesta contra las políticas económicas que habían destruido su vida, que le habían arrebatado su trabajo, su dignidad y todo lo demás.

Lo contaron en el informativo de la tarde, el día en que sucedió. No apareció en el informativo de la noche. No se mencionó en los dias siguientes. Como una semana más tarde, creo, emitieron una imagen de su viuda, de pie ante la tumba, con expresión confundida.

La cuestión es que no veo una gran diferencia entre lo que hizo este hombre en Londres, y lo que Jan Palach había hecho en Praga. Los dos se prendieron fuego protestando contra un régimen que se les impuso.

La única diferencia es que uno de ellos protestaba contra el régimen comunista, y el otro estaba protestando contra el régimen capitalista de mercado libre que se le imponía.

No se nos permite tener a uno de ésos como heroes: sólo se nos permite tener al hombre de Tiananmen o a Jan Palach.

Que no digo que no fueran héroes; sólo digo que fueron héroes que se nos permitieron, porque estaban protestando contra el “imperio del mal”. Mientras que si alguien protesta contra nosotros o lucha contra nosotros, dado que nosotros somos los buenos, deben estar locos o ser malos y por tanto no deben ser tratados como héroes. Esta es la actitud general.

Alan Moore,
entrevistado en The Extraordinary works of Alan Moore (TwoMorrows, 2002), págs 115-116.

No he encontrado ninguna referencia en internet sobre el hombre que se prendió fuego en Londres.
Tampoco en las hemerotecas digitales españolas: ABC no ofrece un vínculo directo para sus “Resultados encontrados: 29 para fuego Y “downing street” entre 01/01/1979 y 31/12/1990 en todas las publicaciones”, pero pueden comprobar la búsqueda en El País y en La Vanguardia.

[Actualización: Javi lo ha encontrado en la hemeroteca del New York Times:: link 1, link 2. Se llamaba Derek Bainbridge. Tenía 41 años]

La cita está sacada a colación de los comentarios
del capítulo 27 de Reflexiones de Repronto.

 La portada del libro, de Dave McKean

post El toreo nació de vascos y de navarros

Martes, 17 de Noviembre de 2009

Raul Sensato a eso de las 8:47 am

Paquiro

[Ortega y Gasset] seguía muy interesado por la teoría del toreo. Tanto, que entre los temas que se le quedaron “trasconejados”, como él gustaba decir, figuraba un estudio sobre “Paquiro o de las corridas de toros”. Si no llegó a escribirlo, nos queda un esquema, escueto, pero sustancioso. Se debe al instinto vivaz y a la pluma del maestro Luis Calvo (…) que recoge de manera puntual lo que mi padre dijo sobre el toreo, una tarde [que se reunieron Ortega y Gasset, el matador Domingo Ortega y José María de Cossío, el autor del célebre Los Toros]:

En la finca serrana del torero Ortega, el Ortega filósofo no pudo torear esta vez: le agobian los años para un ejercicio tan violento. Pero explayó, en cambio, su teoría. La cosa fue porque unas estampas de viejos toreros jarifos de patillas, catite y barbuquejo proyectaron la charla hacia la remota y plebeya iniciación de la fiesta. A José María de Cossío, como historiador escueto, y a Ortega y Gasset, como escoliasta de la vida española, les salía al verbo y al ademán el gozo de ir simultáneamente reviviendo y animando un pasado memorable, acordados -filósoío y cronista- -en todos los puntos e hilvanes informativos. Ortega y Gasset nos bosquejó un cuadro completo de la fiesta, refiriéndolo al panorama general de la historia de España, con escorzos de época y de regiones. Los tres siglos que llevamos de toreo plebeyo de a pie dan una exudación de materia narrativa más jugosa que los censos y memoriales.

Cuando la aristocracia se apea como clase rectora del caballo y rinde la lanza y salta la plebe del siglo XVII a la plaza, el mismo alarde que lleva a pueblo a los toros queda impreso desde entonces en la vida nacional, porque hay un sincretismo inveterado del toreo con todas las actividades de la raza, y el espíritu creador que inventa y perfecciona la capa, la muleta y las suertes de la lidia, da tono a la política y a las artes.

Los primeros toreros son vizcaínos y navarros, y torean con movimientos horizontales y de zigzag.

Los andaluces vienen luego y dan a la fiesta un ritmo ondulante de baile. El Norte crea un toreo esquinado; el Sur, un toreo de curvas.

-¿Se toreaba entonces mejor que ahora? -le preguntamos.

-Ahora no se torea. Hoy se hace estilo, y como el artista oculta la falta de densidad humana con el artificio, los toreros de hoy ocultan en el estilismo la ausencia de arte. El día en que se colocaron petos a los caballos, la fiesta de los toros perdió su sabor de drama caliente, que estaba, por cierto, condensado en el quite. Hoy no hay quites. El torero busca en esa suerte su lucimiento y huye de un peligro que hay que afrontar de cara, metiéndose incluso por debajo del caballo, y arrastrando al toro con la punta del capote, porque en el quite hay que salvar al toro, a! caballo y al picador.

Hoy se torea de lado, dando al toro el costado y no el pecho. Antes desafiaba el lidiador al toro con la capa fruncida sobre su pecho, y abrir esa capa era ya una escena varonil de garbo y drama. Antes los toros eran mansos y bravos, y el torero tenía que vencer las dificultades de una lucha a muerte. Hoy, todos los toros son bravos, y la selección crea un tipo uniforme. Antes, el torero triunfaba y fracasaba en una misma tarde, porque un toro era bueno para la lidia, y otro, no. La fiesta era entonces gallarda, impetuosa, aspira y frenética. Hoy es nada más que monótona y pulida, y tiene el tedio de todo lo primoroso. Volutas.

Ortega y Gasset inspiró la obra Los Toros, que José María de Cossío ha dirigido, aunque con un concepto que no se ajusta a la orientación primigenia, en la que no figuraban biografías de lidiadores, ni repertorios anecdóticos.

El texto de Calvo está tomado del diario ABC
del 2 de junio de 1946: página 8 y página 9.

El resto pertenece a Miguel Ortega,
en su libro “Ortega y Gasset, mi padre”
(Espejo de España, 1983, págs 182-183)

Las negritas, evidentemente, son mías.

post Mosqueteros en el siglo XXI

Lunes, 26 de Octubre de 2009

Raul Sensato a eso de las 2:35 pm

Mosqueteros (modelo clásico)

Sergio [Algora] andaba por la calle con un saco de dormir al hombro. Su novia le había echado de casa y quitado la tarjeta de crédito (era la tarjeta del bar, común a los dos). Habían discutido y Sergio le contó que estaba enamorado de una chica que vivía en una ciudad de la costa.

Tras un rato de deambular, se fue al bar de El Francés, donde solía tomarse los últimos gin-tonics después de cerrar, un bar estilo lounge que siempre era de los últimos en echar la persiana. Cuando El Francés vio entrar a Sergio, le preguntó dónde iba con el saco de dormir y ese aspecto de perro apaleado. Sergio le puso en antecedentes.

El Francés entró en la trastienda y salió de allí con una cesta de mimbre que contenía una camiseta de Gautier de manga larga (con llamas estampadas en las mangas) y unos calzoncillos, y se la entregó a Sergio junto a unos billetes. No recuerdo la cantidad.

Resulta que el dueño del bar era un aristócrata, miembro de la orden de Los Mosqueteros. Un mosquetero de verdad, vaya.

Sergio me contó que llegó a enseñarle una especie de placa identificativa, y todo. Y como «nobleza obliga», se encargó de facilitarle a Sergio los medios para reunirse con su amiga. Uno para todos, etc.

Lo cuenta Fran Nixon en su glosa del añorado Sergio Algora. Leanla completa aquí.

Publicado en la revista Eñe,
parcialmente en PDF aquí.

Bola extra: hay un extracto recitado.

Clasificado como: extraño, celtiberismo, ciudades, libros, musica

post El español y el tener la razón

Jueves, 9 de Julio de 2009

Raul Sensato a eso de las 9:01 am

No les dé vergüenza ignorar una cosa elemental. Todos ignoramos cosas elementales que está harto de saber nuestro vecino. Lo vergonzoso no es nunca ignorar una cosa- eso es, por el contrario, lo natural. Lo vergonzoso es no querer saberla, resistirse a averiguar algo cuando la ocasión se ofrece.Pero esa resistencia no la ofrece nunca el ignorante sino, al revés, el que cree saber.

Esto es lo vergonzoso: creer saber. El que cree que sabe una cosa pero en realidad la ignora, cierra con su presunto saber el poro de su mente por donde podía penetrar la auténtica verdad. (…)

Quien ha llevado una vida intelectual pública muy activa en España y fuera de España, automáticamente compara y la comparación le fuerza a convencerse de que en el español ese hermetismo mental es un vicio permanente y endémico.

José Ortega y Gasset, Qué es Filosofía (1929)
Alianza Ed. págs 198-199.

Ochenta años después, para el español sigue siendo una afrenta que le lleven la contraria, y calibra los duelos sobre la verdad y la razón usando como baremo quién es que habla el último: el que dice la última palabra es el que tiene la razón.

Bola extra: Remata Ortega, unas páginas después:

Las objeciones certeras son la cosa más agradable del mundo (…) Las acojo encantado, y no sólo las acojo, sino que las estimo, y no sólo las estimo, sino que las solicito. Siempre se extraer de ellas excelentes ganancias.

íbidem, pág 213

Vamos, que sin que le corrijan, uno no aprende nunca. Y cuando las objeciones son con criterio, la misma aparición de la duda abre nuevos campos.

Bola extra 2: La Razón, de Theros y Metlikovez, ya aparecidos en este rincón.

Clasificado como: citas, celtiberismo, filosofia, libros

post Visto desde abajo

Martes, 30 de Junio de 2009

Raul Sensato a eso de las 10:05 am

Supongamos que tienes que dibujar un tebeo en el que un superhéroe arranca un edificio de cuajo (de hecho, es una viñeta ampliamente comentada en el libro “La física de los Superhéroes” de Kakalios).

¿Cómo es la base de un edificio arrancado de cuajo?

Por fin lo sabemos, gracias a este edificio de Shangai:

Arrancado de cuajo
Vean la galería con detalle

Clasificado como: extraño, libros

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