Poneos el casco y ajustaros el cinturón de seguridad y disponeos a viajar como privilegiados pasajeros en esta agrupación de time lapses – son dieciocho en total – fotografiados desde la ISS por las tripulaciones de las expediciones 28 y 29 desde agosto a octubre de 2011. Lo mejor que he visto en mucho tiempo.
Las luces nocturnas, los rayos y tormentas, las maravillosas vistas de las auroras, la fina capa de la atmósfera…no os lo perdáis.
El material lo ha manipulado y editado Michael König y la música que suena es Do Dekor (Loop-Finding-Jazz-Records) del músico alemán Jan Jelinek. En Vimeo hay una pormenorización de todos los time lapses.
El vÃdeo muestra un punto clave en un lugar poco observado. “Una asombrosa historia olvidada” en palabras de Curtis. Un perfil que suma John Liu (icono de Trash Entre Amigos) con los Panteras Negras y con el conflicto capitalista que mantenemos hoy dÃa.
Todo, en los contornos de este vÃdeo, que requiere este texto.
Bola extra: Piensen en cómo es actualmente la televisión cultural. Piensen en cómo se presentarÃa a un artista en un programa de La 2. Y en contraste vean, a partir del minuto 8:21, cómo este vÃdeo presenta a la artista Pauline Boty. Comparen.
Phil Belger, estudiante de diseño, ha toreado esa tendencia moderna de poner una madalena en la portada de En Busca del tiempo perdido, o de lucir el motivo de la moqueta de la peli de Kubrick para la cubierta de El Resplandor,
y ha confeccionado estas piezas que colocan la obra del pasado en un lugar muy concreto de nuestra vida moderna. La apartan del extraño pedestal en el que las ha colocado el devenir y la devuelven a su lugar de origen, que es comprensible en el ahora. El cortocircuito es puramente gráfico, pero tiene dentro una declaración de intenciones. Y voluntad de leerse la obra para hacer la cubierta. Un coloso.
Repasando mi carrete veraniego, he encontrado esta foto tomada en agosto, en los barceloneses cines Verdi. Pulsando, se amplÃa. Los carteles que ofrecÃa la multisala eran fascinantemente uniformes, iguales, calcados. Incluso se puede sospechar que la sala 1 es una pelÃcula para chicos, las sala 2 para chicas, y la sala 3 para parejas. Son ganas de buscar diferencias en esta consistencia gráfica, que va más allá de la casualidad.