El Canal SyFy nos invita de nuevo a proyectar una cinta de su catálogo.
La próxima sesión de Trash Entre Amigos se celebrará el
Sábado 16 de febrero
a las 21:30h
en el Auditorio del Centro Sociocultural Novacaixagalicia [cómo llegar]
La sesión la organiza el Canal SyFy
y las entradas las gestiona el operador R Cable Galicia.
La cinta elegida es
El Ataque del tiburón gigante de dos cabezas
Christopher Ray, 2012
Teletienda + Personal Trainer sobón + Latin lover con propensión al pecho descubierto + Ama de casa en busca de figura y exotismo al mismo tiempo + 1950 + Alcoveros system = Las picas:
Vamos, que lo que promociona hoy la cosmopolitan para consumir, era lo que vendíamos en la flor del celtiberismo.
Han llegado las semifinales de la Guerra de Cosas: Nevera vs. Gatitos, y Cine vs. Internet. Al llamamiento de los organizadores (Hematocrítico y Burgundy) cuatro personas hemos tomado partido y hemos escrito un artículo defendiendo a uno de los candidatos. Nacho Vigalondo defiende el cine, John Tones defiende a los gatitos, Mr Winters defiende la nevera,
y yo defiendo Internet con este texto. Los votos deciden y no hay rehenes. Las cosas están en guerra y la culpa no es nuestra.
Buenísima entrada del Blog Ausente sobre el Museo Roca, el primer museo anatómico de figuras de cera, que medio siglo después de su fundación dio nombre (en la traducción española) a la famosísima película La Parada de los Monstruos.
Cuando Ricardo Vicente, The New Raemon y Francisco Nixon estaban cociendo en la sombra su disco conjunto, me llegó una carta. Allí Fran me invitaba a escribir la nota promocional, unos párrafos que acompañan al disco cuando se envía a críticos, prensa y demás interines de pelaje. Yo no sabía (ni sé) cómo son esas notas, porque nunca he recibido discos promocionales: los he comprado, en el rastro, reconocibles por el sello “prohibida su venta”. Pero no saberlo no me iba a detener.
Así que puestos a jugar al desconocimiento, acordamos jugar hasta el final: escribiría la nota promocional sin haber escuchado el disco. Sin justificar nada de su contenido, sin adaptar un discurso a lo que hubiera dentro. Una decisión muy poco habitual: un salto sin red, como el propio álbum.
Ahora el disco es público por fin: se titula El Problema de los tres cuerpos, ya se pueden escuchar sus canciones en Spotify y las tres ediciones conforman con sus portadas el mosaico que ven arriba. Los intérpretes están mostrándolo al desnudo en televisiones y radios y entrevistas de prensa. Y en ese seguirlos he encontrado colgada en la web de Ramón la nota promocional, que en principio iba a quedarse en el limbo de los sobres bajo mano. Es de recibo enlazarla en este rinconcito.
Originalmente la nota se titulaba “Tres cuerpos de ventaja”, pero es posible que perdiera el encabezado porque distraía de su función: la de dar cuenta y celebrar la aparición de “El problema de los tres cuerpos”. Un título de más tal vez distraía del título titular.
Los internautas que acudieron a la web de Telecinco para ver online el último capítulo de la serie Punta Escarlata encontraron una desagradable sorpresa. A grandes letras en la portada principal, el enlace que permitía el acceso rezaba así: “Marcos es el asesino”. El desenlace que el espectador llevaba ocho semanas persiguiendo se desvelaba en cuatro palabras que era necesario leer para ver el vídeo. Esa misma semana, quienes visitaron la web de Antena3 para visionar El Barco comprobaron con asombro que la página de acceso al episodio ilustraba con fotografías cada escena. La más agraviante mostraba la misteriosa cápsula espacial que la serie llevaba tiempo trazando, junto a un titular que destripaba su contenido: “¿Dónde están los astronautas? Al abrir la escotilla de la cápsula no hay nadie”. Los espectadores que -superado el VHS- acuden a internet para ver los capítulos a deshoras han puesto la voz en el cielo: las cadenas españolas publican spoilers, que son además de lectura obligada.
En el ejemplar de hoy del suplemento Culturas del diario La Vanguardia escribo sobre los spoilers oficiales: las revistas que desvelan los capítulos aún por emitir, las anuncios que cuentan más que lo que deben, y especialmente -por la novedad- las webs oficiales que destripan el titular antes de dar el contenido,