rulururu

post Recortes del futuro

Viernes, 19 de Marzo de 2010

Raul Sensato a eso de las 8:31 pm

“Nuestra imagen para el futuro: un aparato que te conecta con el mundo y el saber universal, pero que no te da señal si no le quieres”.

Aquí el extracto, compartiendo mesa con Jordi Costa, en el 1:44 y siguientes:

post Hoy, futuro y vanguardia

Miécoles, 10 de Febrero de 2010

Raul Sensato a eso de las 10:27 am

bcn 2159

Hoy, en Fnac L’illa Barcelona a las 19:30h, Jordi Costa y un servidor hablaremos del futuro dentro del ciclo de conferencias Barcelona2159, que busca trazar directrices sobre el próximo siglo y medio.

Tienen el programa de Fnac L’illa aquí.

Es parte de mi doblete Fnac esta semana: el viernes estaré en Fnac Triangle junto a Absence presentando el libro “Quédense dentro y cierren las ventanas”.

También hoy, el suplemento Cultura|s del diario La Vanguardia incluye un texto mío que se apoya en el proyecto On The Map de Stephanie Posavec -una brillante representación gráfica de En el Camino de Jack Kerouac- para hablar de los diagramas y de los mapas de la insatisfacción.

Libro posavec

post La vida futura

Jueves, 3 de Septiembre de 2009

Raul Sensato a eso de las 8:54 am

El paradisíaco futuro tecnológico en esta vistosa publicidad de Escuela Radio Maymó. Noten que el horizonte de progreso incluía profesores pregrabados impartiendo sus lecciones por pantalla:

Vida Futura Maymó

Publicado en ABC, 03/09/1950

Clasificado como: futurismo, celtiberismo

post Valerio, el hombre que lo puso patas arriba

Martes, 11 de Agosto de 2009

Raul Sensato a eso de las 9:48 am

Hoy ha muerto el realizador rumano Valerio Lazarov, que revolucionó la televisión española y que recibió, por el contínuo movimiento de sus piezas, el apodo de “mister Zoom“.

Los  treintañeros asociamos a Lazarov con la Telecinco de los noventa (el horror, el horror), pero es un juicio traicionero. Lazarov fue el hombre que supo metabolizar la sicodelia y aplicarla a la televisión.

Tienen en youtube, íntegra, su obra cumbre: El Irreal Madrid (1968).

Viva el irreal madrid
un equipo sensacional
para la era espacial

Les pongo abajo un extracto. Aquí lo pueden ver en doce partes, presentado por el propio Lazarov.

Bola extra: La lista “Lazarov es dios” en youtube

post Reactmundo

Jueves, 7 de Mayo de 2009

Raul Sensato a eso de las 9:38 pm

NIKVision: prefiero jugar cuando todo el mundo es dj

Si los DJs guays y las cantantes enteradas tienen la mesa musical Reactable , los niños también tienen su corazoncito.

NIKVisión es una mesa-juego en la que el niño en lugar de usar el mando, mueve el juguete (esto se llama, al parecer interfaces naturales). Y supongo -atentos, pinchadiscos- que se puede convertir también en instrumento.

Ahora está en gira europea. Probablemente, en busca de fabricante.  O de banda sonora.

Tienen un video demostrativo aquí.

NIKVisión es cosa de Javier Marco Rubio

Clasificado como: ciencia, futurismo, lo_digital, consumo

post Creo en los próximos cinco minutos

Lunes, 20 de Abril de 2009

Raul Sensato a eso de las 11:18 am

Ha muerto J.G. Ballard, el hombre que nos mostró que el porvenir inquietante estaba en el próximo cuarto de hora. El que nos dijo que habíamos sobrepasado el futuro que proponía el progreso, y que ya vivíamos en las ruinas de la era espacial.

Absence hace eco de su credo (de allí está sacado el título de esta entrada).

Clasificado como: futurismo, libros

post El hábitat de Ramón Gómez de la Serna

Martes, 13 de Enero de 2009

Raul Sensato a eso de las 8:12 am

Despacho bonaerense de Ramon Gomez de la serna - 1

 Despacho bonaerense de Ramon Gomez de la serna - 2

Así, como ven en las imágenes de arriba, estaba decorado el despacho de Ramón Gómez de la Serna en Buenos Aires.

Cuando asistí, medio siglo después de estas fotografías, a la reconstrucción contruida en el museo Reina Sofía, me asombró cuán adelantado estaba el Maestro.

Noten la mezcla. Noten el material de la mezcla. Valórenla en su momento histórico. Noten la bola de espejos. Noten el cartel de “Peligro de Muerte”. Noten todo. Hay apenas nada que no sea subrayable. Todos los modernos zappeantes remezcladores que quieren palpar el futuro veinte minutos antes de que llegue, verán de un vistazo lo grande, lo enorme, que era Ramón Gómez de la Serna.

Hace nada les hablaba de la línea directa que une el humor con la deconstrucción. Estas imágenes le dan a ese vínculo la tercera dimensión, la de su impacto en el tiempo. La retrospectiva de los despachos de De La Serna no sólo prevé nuestros tiempos, sino que los ensancha y los relaciona con una herencia aún más amplia. Todo lo moderno está ya ahí. Sólo necesitábamos humor, inteligencia y tiempo para darnos cuenta.

Vean las imágenes en alta resolución en estos documentos pdf: uno y dos

Bola extra: su despacho en Madrid:

Despacho madrileño de Ramon Gomez de la serna

post Raffaella apocaliptica

Viernes, 21 de Noviembre de 2008

Raul Sensato a eso de las 7:43 am

Hace año y pico hablamos en este rincón del “Para hacer bien el amor hay que venir al sur” de Raffaella Carrá, de sus múltiples versiones y su impagable videoclip. Todo ello, en este post: “Raffaella y la tijera”.

La canción sonaba de nuevo en un bar, y esta vez lo que me paró fue la primera frase de la canción: “Por si acaso se acaba el mundo”.

Me quedé parado, claro, porque tenía bien reciente ese descubrimiento de la canción del verano del apocalipsis, en particular el “Vamos a la playa” de Righeira. Todo ello, en este otro post: “bailando al ritmo del desastre”.

Que cantemos con Rafaella alegremente ese canto al sentimiento del fin inminente de los tiempos, me ha puesto en alerta. ¿Cuántos temas más hay? Ahora escucho las radiofórmulas de época  mascando las frases un poco más lento.

Lo curioso de la Rafaella apocalíptica es que marca las diferencias con Righeira. Ambos italianos, y ambos música de baile, pero es la Carrá la que encarna el eslogan mismo de “si se acaba el mundo, que me quiten lo bailao”. Y para muestra, vean esta imagen:

Hola, Rafaella -decían a coro-

La imagen entronca con el apocalipsis moderno, que toma la forma de calentamiento global. Con el mismo mensaje: que le quiten lo bailao. Pero con el celtiberísimo mensaje de “mira cuantos hombres pone Agip a tu disposición”. Pues lo que se disponga, oiga. Por si acaso se acaba el mundo.

 La imagen la vi en el Tumblr de Bebe Le Strange

Bola extra: Más Raffaella en este blog: ¿cómo se traducen los números?

Clasificado como: futurismo, publicidad, celtiberismo, musica

post Homo Sampler, de Eloy Fernandez Porta

Lunes, 27 de Octubre de 2008

Raul Sensato a eso de las 12:44 am

esta portada la he hecho yo con el photoshop: se parece pero no es la misma

Ed. Anagrama. 371 págs. 19,50 €
A la venta a partir del 6 de noviembre.

Casi nada. He mirado en Google y por lo que parece esta va a ser la primera reseña sobre “Homo Sampler: Tiempo y consumo en la Era Afterpop“, el nuevo y reluciente libro de Eloy Fernandez Porta. Es un privilegio. Ya saben de mi fascinación por su anterior libro, Afterpop, que ha aparecido con frecuencia en este blog. No es impedimento para decir, desde el primer párrafo, que el libro de Eloy es extraordinario.

Comentar un libro y destripar su contenido son dos cosas al parecer paralelas en los textos de Ensayo. Por ejemplo, entre mis amigos bromeamos diciendo que los libros “populares” de Gustavo Bueno, se leen mirando el índice: es un listado de las opciones que va descartando hasta decantarse por la que aparece en el último epígrafe. Afortunadamente, en el caso de Homo Sampler, se puede hacer a la inversa. Se pueden plantear las preguntas que resuelve, y dejar intuir el enorme armazón explicativo que las revela. Y son preguntas que, con frecuencia, han aparecido, no ya en este blog, sino en los rincones en que se comenta cultura popular. Por ejemplo:

- ¿Por qué el epígrafe cultura basura se aplica a las revistas y las películas, pero nunca al teatro, los textos ensayistas o las editoriales literarias?

- ¿Por qué los programas del corazón y los presentadores de Reality Shows nos parecen -abiertamente, notablemente- fachas?

- ¿Cómo dinamitar la creencia pacata de que “la tecnología nos está creando un falso tiempo acelerado”? ¿Por qué mantenemos la figura del artista resistente al tiempo?

- ¿Cómo es que la publicidad actual está tan centrada en los eslóganes ecologistas, en los discursos anticapitalistas underground (con frases tomadas de epítomes de la cultura combativa) y en los ecos de lo atávico (”vuelve a la naturaleza”)?

- ¿Por qué estamos habituados a reflexiones del estilo “en mis tiempos, sí había pop de verdad; el de ahora -esta subescena pop salpimentada con soflamas de resistencia política y delirios de alternativa comercial- es casi peor que el pop para las masas“?

El centro de Homo Sampler es el tiempo. El tiempo como elemento consciente y subconsciente en la creación y en el consumo (incluyendo, cuando vamos a comprar el diario, o un reloj). Y sobre él, F.Porta construye dos conceptos cuya utilidad sabremos en el futuro. El primero es el concepto de “Tiempo(vean abajo la nota *) en oposición al tiempo real (esa cosa que va a segundo por segundo). El segundo es el concepto de “Ur-Pop“, que va intrínsecamente ligado al primero, pero que es el que antes se presenta en la obra.

El Ur-pop es el levantamiento de acta de la emergencia inesperada de figuras, valores o emociones primitivos en un espacio ultramoderno. Como en la imagen de la portada, en la que un menú de fastfood forma parte de una talla precolombina que retrata un pasado que nunca existió. El Ur-pop (y aquí pongo tres ejemplos que NO salen en el libro) se reflejaría en las fotos porno realizadas en punto de cruz en la exposición de Mauro Entrialgo (el trabajo manual, pretecnológico, da credibilidad a la obra), en la fijación que tiene Boing Boing (el blog de más éxito mundial) por los tricotados con motivos contemporáneos, y -tirando del hilo hasta el final- en los nacionalismos/regionalismos de montaña y boy-scout con rastas, que reclaman, como esas tallas del macdonalds, un pasado reescrito y, por tanto, sugerente.

El Tiempo(insisto: vean nota *) es la concepción espectacularizada del tiempo real. Como enuncia F.Porta cuando introduce ese Homo Sampler que titula el libro, el tiempo real (el de a segundo por segundo) nos viene elaborado y mezclado de fábrica. Y lo que hacemos con él es samplearlo. Crear momentos de más intensidad que otros (en realidad, una pura pugna por conseguir el momento de más intensidad, momento tras momento [**]) y después, a posteriori, justificar una continuidad.

El libro se remata con un último tercio dedicado a la cultura basura, que toma el discurso donde lo dejaron la exposición Cultura Basura de Jordi Costa y la sección Planeta Enfermo de Manuel Valencia, y lo lleva a donde los analistas culturales -como el eslogan de Star Trek- no se atreven a acercarse.

La maestría de Fernández Porta no consiste en depurar las preguntas correctas, sino en retratar que esas corrientes existen, simultáneamente, en todos los estratos de la comunicación cultural. Saca ejemplos de todos los ámbitos: las películas, los tebeos, la literatura, la fotografía, la televisión, las artes plásticas… y teje con todos un tapiz que muestra a la luz el dibujo subyaciente. Da la impresión de que F.Porta es un erudito en todo, por la simple razón de que nadie practica una reflexión tan audaz, tan actual, tan profunda y tan diversa de lo que es -en todos los sentidos culturales de la palabra- el ahora.

Tienen que entender mi asombro. Yo tengo mucho pudor antes de hablar de Mr. Brain, la colección de fanzines que publicaba el hoy luego director de El Jueves Manel Fontdevila. Pienso que no hay tantas copias y que comentar la pasión de Fontdevila por las claves del humor (como su análisis del chiste Miss Tetas) es una arrogancia de coleccionista (”¡ustedes fueron unos despistados: deberían tenerlo en su estantería!”). F.Porta hace justo lo contrario. No sólo abunda en Mr Brain, y en fotografías premiadas y en ferias de arte de vanguardia de público escaso. Lo toma todo y hace un enorme collage anatómico en el que te presenta cada singularidad como partes de un todo. Del mismo todo que te hace plantearte las preguntas ante la tele o en el cine o leyendo un periódico, porque allí ese todo también asoma (y los caza).

La mayor virtud de Porta es sin duda que, con todo lo profundo del texto, logra arrancarte permanentemente carcajadas. Te hace una reducción al absurdo de ti mismo. Te retrata en tus tics y en tus maneras y en la forma que tienes de relacionarte con lo que te rodea. Y lo hace alternando lo sesudo con lo hilarante, con su pasión por los términos híbridos, y las denominaciones con® marcas© -qué tan bien usa la blogosfera entendida y que tanto le debe al gran Mike Ibáñez-. Lo mejor de Homo Sampler es que hay tramos que se pueden recitar en voz alta, y -lo he comprobado- obtienen  la admiración del respetable tanto por la forma como por el contenido. Porque forman y porque divierten.

¿Es todo bueno en Homo Sampler? No; todo tiene un pero. En España, las cosas que hacen gracia siempre son tildadas de superficiales, cuando no directamente de vacías. Así que Fernandez Porta arranca el tomo con una introducción densa, tirando a difícil, que es un manifiesto que en esencia dice “todo lo que viene detrás va en serio“. Esas primeras veinticinco páginas pueden hacer desistir a los lectores accidentales, pero ustedes ya están sobre aviso. Cuando después de la lectura de los textos mayores acudan a esa entradilla, todos los conceptos presentados les serán mucho menos arduos.

Por otro lado, el desarrollo del Ur-pop que realiza Fernández Porta (y que ocupa un tercio del libro, poca broma) lleva en ocasiones a la confusión. El autor alterna a lo largo del texto la perspectiva cínica (”lo que hacen los demás”) y la perspectiva estoica (”esto nos pasa a todos”), y esos cambios nos hacen dudar si es un síntoma para el que hay salida, o es un “cambio atmosférico” de la época cultural (Ortega y Gasset lo llamaría una vigencia). Ese cambio de lente en el discurso puede impedir que cuaje el término Ur-Pop con la fuerza con el que cuajó su término Afterpop.

Con todo, Homo Sampler supera a Afterpop. Es mejor libro. Hay más porcentaje de material interesante para el hombre de la calle y para el comentarista inquieto. Y tiene dos partes (la del Tiempo™ y la del TrashDeLuxe, casi doscientas páginas) que son para enmarcar.

En serio. Un libro para quitarse el sombrero. De lectura obligatoria.

__________

(*) En realidad, F. Porta llama RealTime al tiempo “civilizado falso/remezclado”, y Tiempo™ al tiempo de reloj. Me parece que la forma intuitiva de llamarlos es, precisamente, a la inversa. ¿Por qué oso a darles la vuelta para este comentario? Porque el tiempo “civilizado / distinto del real” es consensuado por los grandes intereses (esa sensación de que el tiempo se acelera, esa necesidad de tener noticias constantes aunque no sean suficientemente importantes como para cambiar la web del periódico) y, porque es sampleado, de ahí lo de Homo Sampler, lo cual le da un extra de idea humana registrable. La partícula “™” condensa todo eso de un vistazo. Como ésta es una revisión telegráfica, prefiero los grosso-modo visuales. Al fin y al cabo, lo importante es transmitir la idea que enuncia y desarrolla don Eloy.

[**] En un fingido crescendo hacia un supuesto momento máximo que nunca sucede. Como decía Althusser: “la hora solitaria de la ‘ultima instancia’ no llega nunca

 

Recuerden. Lo vieron primero aquí.

post Droga para las máquinas

Lunes, 20 de Octubre de 2008

Raul Sensato a eso de las 8:02 am

spider jerusalem descubre la adicción de las máquinas

Todo viene de esta noticia. En realidad, la vi en la tele, con imágenes de las cámaras de seguridad, mostrando a los protagonistas llevándolo a cabo. Había algo de irreal en las imágenes. Porque lo que estaban haciendo era puramente futuro.

Hay una cuestión básica con las máquinas: no hay forma de hacerles cambiar de idea. Sin entrar en temas de inteligencia artificial, ni nada. Las máquinas están para lo que están. Y para cambiarlas hay que ponerse manos a la obra y modificarlas concienzudamente. La ficción ha pensado en el espíritu de las máquinas, hasta el extremo de soñar artefactos que no solo deciden, sino que pueden ser convencidos.

El seminal primer número del tebeo Transmetropolitan muestra un momento en el que el protagonista Spider Jerusalem descubre que los electrodomésticos de su casa son adictos a las drogas. Es un momento importante, que nos detalla el futuro en el que se desarrolla la historia. Más allá de la conciencia y del raciocinio está la adicción, porque es el extremo de la consciencia del propio cuerpo. Las drogas para las máquinas son una pura entelequia, claro, porque incluyen todos esos conceptos, que a fecha de hoy son inalcanzables.

Y de pronto te encuentras con esto: un grupo de señores -los redactores de la noticia insisten en que nos fijemos en su etnia- que, circundando todo lo anterior, inventan la droga para máquinas.

Entendámonos: el cortocircuito para que la máquina tragaperras dé MÁS dinero del que debe es una maravilla de la ingeniería. No es ese trastabillar para parar el funcionamiento. No es el sabotaje que ralentiza el rendimiento. Es como en las pelis, cuando ponen la cinta de casete que hace que el satélite haga lo que quieren los aliados, como ese virus que en independence day Will Smith instalaba con un disquete, porque las disqueteras de tres y medio son el estándar intergaláctico de la informática.

El ácido que droga a las máquinas en tu beneficio es ingeniería inversa de ciencia ficción. Es vitaminar una aparato para que vaya más allá de sus funciones y haga lo que deseas. Spider Jerusalem miraría el bote de ácido camuflado en paquete de tabaco, se ajustaría las gafas, y sonreiría mientras ajusta su disruptor de intestinos: “El futuro está viniendo y os vais a cagar“.

(Por si no han leido ese primer capítulo de Transmetropolitan,  la editorial DC lo regala aquí en inglés, y aquí lo tienen disponible aquí traducido al español)

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