Como alternativa a la señora que te dice que tal detergente lava más blanco, vean la curiosa y tejida fauna submarina que nos propone el reclamo de una lavadora italiana.
Los ferrofluidos (o la sopa fluye-pincha) de los artista japones Sachiko Kodama me hipnotizaron en cuanto los ví por primera vez, de pasada, en un telediario, como relleno en la sección cultural. Lo que veía era fascinante por lo inexplicable. Un líquido que respondía erizándose, con un gesto más cerca de la piel de gallina que de la tensión superficial. Y no contento con eso, el pincho ya construido no se cae por su peso, no se deshace una vez terminado su equilibrio imposible, sino que se encoge, se retracta, dibujando un esqueleto imaginario, imposible para un líquido inerte. Este líquido que responde a impulsos magnéticos dibuja universos imposibles como sólo lo puede hacer la química recreativa: fingiendo vida y dibujando belleza. Fue inolvidable la demostración que estos artistas japoneses hicieron en el museo Reina Sofía, y es bueno recuperar sus videos, cinco años después. Sus líquidos aún respiran, y no pueden ser más hipnóticos. Vean el vídeo
No doy crédito a ciertas caprichos de quienes tienen mucho crédito
La mesa Concerto. Un amplificador para iPod que intenta hacerse pasar por un piano porque la gente con dinero se pone un piano. La gente a la que de verdad le gusta la música se compra un amplificador de válvulas; no confundan. Esto es para hacer bonito. Bueno, si su concepto de bonito pasa por aquí, y por invertir todo este espacio en algo que hacen mejor los altavoces.
Y el detallito de que, como en los pianos de cola, igual tienen que picar toda una ventana para que entre en casa. Eso sí, aparte de todo esto, del precio, de la calidad del sonido, del espacio que ocupa… cómo decirlo… que no, hombre, que no… Aaaah, la gente con pasta.
La mansión de Extraño en la marvel supone el mismo centro gravitatorio de la fantasía que el que supone la caseta del perro en las tiras de Schultz. Muy lúcido y muy concreto.
¿O la SGAE abandona su función de «protección del abuso de la obra» cuando quienes lo hacen están vinculados a grandes medios (como cuando TVE fusiló el videoclip la Tour de Pise de Gondry para una promoción del Quijote) o a multinacionales editoras (como los RHCP)?
¿Quizá la E pesa más que la A? ¿Tal vez la que mas pesa es la S, o sea, la $?
(Lógicamente, esta entrada refleja el momento Ramoncín- Sabina. O qué sucede cuando a la SGAE le contesta alguien con acceso libre a los micrófonos, a quien no le pueden tapar la boca, como cuando se secuestraron los discos de fangoria. Léanlo condensado aquí.)
Este es otro de esos blogs preci(o)sos que necesitamos en cada tema. Los vinilos de la movida y fechas cercanas tienen un gran defensor en Hay bombon Helado. Don Nicanor tiene el ánimo y la voluntad de compartir los vinilos de los ochenta difíciles de encontrar en mercados de segunda mano. Kiki d’aki, Las Chinas,Al Fondo Hay Sitio, Dirigidos, Poch… Un montón de discos que no deben olvidarse y que nunca encontrarás en tus pastelosas recopilaciones de los 80, que era lo que en la época escuchaban los nenazas. Esto era lo que escuchaba la peña. Pásense y agradézcanselo. A colocarse y al loro.
La vi expuesta en la calle, en Rotterdam, creo que en 2000, y me enamoré de inmediato.
Spaceman es una escultura modélica: expresa en tridimensional tanto la carne como el espíritu de lo propuesto. En el caso de este astronauta, tan importante como el piloto que llegó a la luna es esa neblina, esa distorsión con la que recibíamos sus movimientos. Y es hipnótico ver a escala humana, más grande que tú, esa misma imagen, en tridimensional, con esa misma textura de conexion defectuosa.
Spaceman está construido con perchas soldadas sobre un positivo de plástico, que luego es eliminado. Los brazos libres de las perchas generan esas infinitas rayas horizontales que funden la escultura con su decorado. Así se crea una distorsión óptica permanente, física, tangible, asombrosa de puro sencilla. Desde hace un lustro que vi la escultura no he podido olvidarla. Así que cuando he encontrado la web del autor David Mach, y aquella escultura que de tan efectiva parecía imposible, me he visto en la necesidad de compartirla con ustedes.
Les aviso que la web de Mach es una tortura para mi firefox: todo son alertas innecesarias y probables errores de programación. Que una mala web no les afee la escultura.
imagen antigua, de los tiempos del rebote, la coleta y los cuellos de broker
Entre mis compañeros de facultad hubo una época en la que se pusieron de moda los malabares. Muy de moda. Para que me entiendan, uno de ellos terminó comprándose un monociclo, y lo usaba con mucha frecuencia. Con mi habitual sociabilidad (o falta de personalidad, como prefieran) me inicié en el mundo de mantener en movimiento tres pelotas. Mi falta de experiencia me hacia caminar hacia adelante a cada nuevo lanzamiento. Al menos no se me caían.
Al parecer su trabajo más reciente es este vistoso cono con malabarista dentro, que incrementa las órbitas de sus trabajos anteriores y donde abandona afortunadamente la parafernalia gestual en las pausas. El resultado es muy atractivo. Sigan la pelotita.
Qué grandes sugerencias: «cuánto vale asegurar este vehículo» y «enviar a un amigo». Esto es humor.
«El vehiculo está en muy buen estado en general, no ha sufrido golpes ni averías graves, los kilometros son reales, lo vendo por falta de uso y por cambio a uno nuevo bueno, y para blanquear dinero. Tiene 3 impactos de bala en el capo q han sido reparados y que no han afectado al estado del motor. La matricula ha sido cambiada por motivos de seguridad. Se recomienda no utilizar por la zona de Marbella.»