«La casa del guardameta español Pepe Reina, del Liverpool, fue robada el martes por la noche, mientras el jugador disputaba en Anfield la vuelta de la semifinal contra el Chelsea. El portero fue el héroe del encuentro al salvar dos tiros en la tanda de penaltis, que resolvió el Liverpool por 4-1, para clasificarse para la final de Atenas.»
Supongo que los ladrones no perdían ojo del monitor mientras lo cargaban en el Porsche. Si es que lo de colocar un compinche en el exterior es una cosa del siglo pasado…
Mariano escurrió el bulto -como en la práctica totalidad de las preguntas que le hicieron, incluida «qué medidas piensa tomar para que haya clases de colegio en español en las islas Baleares»; número de medidas que apuntó: cero– pero inmediatamente quedó claro que esa pregunta no se iba a quedar sin respuesta. La prensa y la opinió pública apretaban. Don Mariano accedió a responder.
Rajoy ha tardado en contestar esa pregunta… una semana entera.
Ante una pregunta tan directa como «de cuanto dinero dispones», una pregunta que repondemos regularmente al pagar nuestros impuestos, tomarse una semana para responder equivale a tomarte una semana para ver cuánto no tienes más remedio que confesar. Y la respuesta que ha dado es 8.000 euros mensuales. Lógicamente, las cifras no cuadran. Pero igual es conveniente para su imagen pública.
Teniendo en la calle frases tan conocidas como «si quieres, te lo facturo en negro», probablemente haya una parte de la población para la que el presidente más válido para España, el más unido a la larga raigambre patria, sea el que más ingresos es capaz de convertir en opacos. Quizá para esa opinión pública, fascinados por esa semana de pausa, Rajoy pinta ser un sólido candidato a la presidencia. Tal vez no tanto como su compañero de partido Eduardo Zaplana, pero las cuitas de dentro que las peleen entre ellos.
El director de la Cátedra de Riesgo Cardiovascular de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, José Abellán, aseguró el martes en rueda de prensa que «lo que más protege al hombre de riesgos cardiovasculares es estar casado con una mujer que tenga dinero, cierto nivel de estudios y que no trabaje fuera de casa». […]
Ole. Ya no es sexismo, sino salud coronaria.
Como si lo viera: «nueve de cada diez catedráticos de riesgo cardiovascular recomiendan tener a la mujer en casa, de la cocina a la cama, y por el pasillo a patadas. Según los últimos congresos de la especialidad. el catedrático restante es un calzonazos».
Empezaron los estadounidenses y los israelíes con estudios científicos de este calado (Alfonso Arús decía hace una década en Arús con leche: «leeme cualquier estudio científico de cosas inexplicables que luego se queda en nada, y verás que siempre viene de una universidad israelí; se lo inventan»), y hemos acabado así. Con la máscara de ciencia, vendiendo ruedas de molino ultraconservadoras…
No es una frase oída a una seguidora del Partido Popular, que siguiendo a sus líderes llama a todo lo que se resiste a ser estadounidense «el eje del mal». Tía, no te saltes el eje es un cortometraje del dúo estrella Kike Narcea + Efraín Parrilla del que ya les hablé anteriormente, que hace metacine sin dar el coñazo y haciendo las cosas bien. Lo que les falta a la mayoría de los participantes en concursos de cortos.
El jurado, que sabe de cine y ha estado en unos cuantos, les ha concedido el Premio Ex Aequo del Jurado a la Mejor Película de Ficción del Notodofilmfest 2007.
Una reflexión de Higronauta centrándose en la cantidad de tinta del asalto a la universidad de Virginia frente a la cantidad de tinta invertida en narrar los horrores del Irak post-Aznar:
se consigue que un muerto en el Primer Mundo (si es que a estas alturas del lenguaje neocon todavía se sigue denominando así) tenga mucho más valor intrínseco que uno del Tercer Mundo. Obvio. Llámenlo costumbre, llámenlo proximidad (física o metafísica), llámenlo como gusten. Pero a día de hoy, está claro que es mucho más importante que la futura reina celtibérica esté a punto de romper aguas (si es que las princesas rompen aguas) que los ya clásicos, consabidos y aburridos muertos en Irak. Total, uno más uno menos, tampoco es que importe mucho desde la poltrona catódica del ciudadano de primera.
Escueta conclusión: 32 personas primermundistas muertas valen muchisisímo más que 655.000 irakíes muertos. Dónde vamos a parar…
Bola extra 2: Mi primera respuesta al pensamiento de Higronauta fue echarle la culpa a los periodistas, que dan la bienvenida a llenar páginas y páginas con material bien redactado que les llega por agencia. Llenar mediante el copiar-pegar. Una pereza con un fuerte olor a «colonia», es decir, a «conquistados».
Ahora bien, piensen si ustedes compran los periódicos que detallan las muertes en Irak. Cuando dicen que no son economicamente viables, ¿Dicen la verdad? Respondan como consumidores. A ver cuál es la última vez que compraron un libro, un cómic o un DVD iraquí.