La música, antes de que las guerras apisonaran los estilos
Si recuerdan cuando les hable de Richard Cheese, pueden guardar mucho de lo dicho para Max Raabe. También hace adaptaciones de canciones conocidas internacionalmente, también lo hace a un estilo muy determinado, y también tiene un gusto y un talento sobresalientes para realizar esas transformaciones.
Pero mientras Cheese reduce toda la música a Sinatra, Raabe hace una transformación más compleja.
Max Raabe toma como centro de su mundo musical el momento exacto en el que se escinden la música clásica y la música popular: el momento del vodevil. Cuando compositores de formación clásica comenzaban a construir canciones creadas específicamente para el disfrute y la memorización de los asistentes. Esa época en la que las canciones que más éxito tenían eran repetidas una y otra vez al final del espectáculo para ayudar a los asistentes a aprenderlas de memoria, antes de los discos y los reproductores de mp3
La capacidad de Raabe de reformular las canciones de éxito con los instrumentos y los recursos de la época es sencillamente sobresaliente, y dibuja un universo alternativo en el que la música europea no fue apisonada por la enfermiza promoción de los Beatles.
Un mundo alternativo en el que se siguió construyendo a partir de Maurice Chevalier y Quintero-León-Y Quiroga. Donde Lily Marlene era una canción para cantar por la calle. Ahora suena decadente porque fue arrasado. Pero no se dejen engañar.
Estos de google no saben en qué brenjenal se meten…
Ahora en Google Earth ya no les basta con las fotos del mundo actual, sino que han creado un apartado para poder ver, desde el aire, mundos del pasado. Las ciudades tal y como eran, las cordilleras tal y como las entendían los cartógrafos del pasado.
Ahora además de las tres coordenadas espaciales, Google earth empieza a jugar con el tiempo.
Va a haber muchos nacionalismos -eslovacos, austrohúngaros … y unos cuantos de los que tenemos por aquí- que querrán meter el codo cuanto antes. El pasado ya no es lo que era…
Barcelona no es la ciudad que peor se porta con las bicicletas, pese a sus últimas medidas, que pretenden que las bicis no vayan por dónde los coches y no vayan por las aceras, y hacen oidos sordos a que los carriles bici estén impracticables. Vean aquí la lista de medidas.
Y digo que no es la peor porque miren el tremendo carril-bici de Liverpool. Mide exactamente 5 metros y medio. Historia (en inglés) aquí.
Aunque, a diferencia de Barcelona, no tiene furgonetas de reparto cortando el carril cada dos metros.
En Barcelona hace mejor tiempo, pero hay menos bicis. En Holanda hace un frío del copón y bicis para hartarse. Porque las bicicletas tienen prioridad por encima de todos los demás, incluidos los peatones. En Barna tiene prioridad la gasofa. La pela es la pela.
Simultaneamente (más noticias inglesas), los jevis Motörhead patrocinan un equipo de fútbol infantil. Vean la foto de equipo, luciendo cuernos
Cuando pensaban que los programas de corazón ya habíaan alcanzado su mínima expresión…
…viene al rescate Jose Ramón con Corazón.
No sabe de qué van las noticias, confunde sexos, y desconoce cómo va a terminar la frase que acaba de empezar. Todo exactamente igual que sus colegas de las televisiones nacionales.
Vean un ejemplo:
Esto es lo que ha hecho… o ha dicho… que ustedes diréis… seis mil pesetas…
No, no es una de esas insoportables grabaciones en las que JoanMa Serrat o Paco Ibañez se ponen delante de una orquesta sinfónica que se dedica a hacer notas largas y lentas. Una combinacion que, constantemente, nos muestra un curso de cómo desaprovechar una orquesta.
El video que nos ocupa es una pieza coral en la que el libreto está escrito a partir de las quejas de los ciudadanos de Helsinki. El amor no dura, nunca hay papel de váter, y en la sauna nadie pregunta si puede echar agua al fuego. La navidad cada año viene antes y siempre perdemos en Eurovisión. Como ven, las protestas son bastante comunes, por la globalización, quizá. Excepto lo de la sauna.
La canción protesta gana cuando muchos protestan a la vez. Letra en finlandés subtitulada al inglés español (gracias, Eva):
El blog BDcomics.net ofrece para descarga la serie completa Seven Soldiers Of Víctory, una compleja historia de 30 entregas concebida por Grant Morrison, uno de los guionistas de tebeos que más me han influido.
Por una de esas sincronías extrañas, Seven Soldiers fue precisamente mi lectura el pasado fin de semana.
Ya les aviso que es fácil perderse, y les emplazo a que simultaneen la lectura de los tebeos con las anotaciones que les han preparado los chicos de Barbelith. Los «pies de página» de Seven Soldiers están aquí.
Los tebeos escaneados están en inglés original, en formato cbr.
La web ha pensado en todos ustedes, y permite descargar la colección completa en un sólo paquete (link directo, aquí – 360 Mb), en dos paquetes, o cada número por separado.
Los horrores del pasado son insondables, pero estos me han dejado completamente descolocado. La galería Retrocrush, en su galería de «peores disfraces de la historia», ha colocado una nutrida galería de ejemplares de una marca que tuvo una idea revolucionaria. Voy a intentar explicarme. Si te quieres disfrazar de cubo, intentas que el disfraz en el que te metes tenga más o menos una forma de poliedro regular, con cuadrados por caras. Lo que no haces es ponerte una capucha, y una camiseta en la que pone «voy disfrazado de cubo».
Pues no solo ha habido gente que lo ha hecho, sino que toda una línea de disfraces se fabricaron con esta misma filosofía. Algo que más o menos se parece cubriéndote la cabeza, y un chaleco que explica de qué vas vestido. Vean algunos ejemplos:
Esto es un cubo. No porque sea un poliedro, sino porque lo pone abajo. Dudoso homenaje -por poco estricto- al matemático Erno Rubik.
«No voy disfrazado de tiburón. Voy disfrazado de el tiburón de la película Tiburón»
Esto ya es directamente lamentable.
La galería completa incluye disfraces de Farrah Fawcett-Majors, de El poli de los Village People, de delfín flipper, y de un misterioso «Chachi». Veanla aquí.