 | |  |
|
| |
lunes, 24 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 5:06 pm

Este fin de semana me fui a visitar el Mazinger de Tarragona. Sí, en ocasiones soy de esos. Compréndanme. La pared de mi pasillo es un plano americano de mazinger, impreso en tres metros de longitud. Corrijo: mejor que no me comprendan.
En el viaje de peregrinación, fue muy sorprendente comprobar que en la zona, en kilómetros a la redonda, todo el mundo lo conoce. Dicho de otra manera, si preguntas por la zona: «oye, ¿el mazinger z?», la respuesta no es «¿qué?» o «es un robot que salía por la tele…». Es «tira por allí y a unos dos kilómetros…» Allí, todo el mundo tiene una foto con el Mazinger, de hace mucho tiempo, cuando era niño/a. La estatua recorrió el camino de las decoraciones y los edificios. Ha cruzado la época en la que fue cutre y antigua y ahora es una pieza de museo. Como dice Javier Pérez, el que aguanta es el que gana.
Y allí estaba. Y pese a que sabes cómo es, y que debe estar allí, y todo lo demás… no te lo esperas.
Es una visita extraña. Como dirían el niño gusano, Mazinger está fantástico entre los pinos.
bola extra: todo lo mázinger imaginable en esta entrada de blog Recogedor. Videos, álbumes de cromos, sintonías y modelos para construir una réplica en papel. Echo a faltar las versiones de la sintonía que han hecho grupos españoles tan dispares como los Petersellers (ver videoclip falso en youtube) o Gigatrón (letra aqui) . No se puede tener todo.
viernes, 21 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 3:01 pm
Todo dispuesto para la lectura
Como ya saben que este blog sólo se actualiza en días laborables, tengo que dejar los deberes hechos para cuando llegue el día de San Jorge, día del libro y de atravesar dragones a lanzazos.
Como manda la tradición, hay que regalar [entiéndase en nuestro caso compartir] un libro y una flor. Yo les quiero dirigir a dos libros en cuya lectura disfrute con cada párrafo. Por estas que son cruces.
Libro 1:
Vida y Milagros de Monseñor Escrivá de Balaguer, por Luis Carandell (1975)
Espectacular biografía que Luis Carandell, con Franco todavía vivo, realizó del aun-no-santo fundador del Opus Dei. La tradicional finura de don Luis se redondea en este texto en que más de la mitad del libro se lee meridianamente entre líneas. Carandell no emite ni un sólo juicio de valor, ningún adjetivo resonante, ninguna metáfora reveladora… Se limita a que cada uno se hunda con sus propios hechos y sus propias palabras. Una pieza magistral, hoy casi imposible de conseguir -mi librero tardó dos meses en conseguirme una copia-, que está compartida en esta página de OpusDeiLibros.Org (el «org» es esencial).
Libro 2:
Copia este libro, por David Bravo Bueno (2005)
El abogado David Bravo es un firme defensor del intercambio de información y de que los derechos de los ciudadanos no son cosas que llegan con el tiempo atmosférico, sino que son condicionantes que, por decirlo así, no hay que permitirse perder. Este libro habla de la legislación española al respecto de los programas de intercambio de archivos, sí, pero es sobre todo una visión clara de lo que son y significan los derechos de autor, y de cómo, según cómo se gestionen, en lugar de ser una herramienta, se pueden convertir en un impedimento demoledor.
Pese a lo que pueda entenderse del párrafo anterior, el libro está muy bien escrito y es muy divertido, pese a los sangrantes ejemplos que se citan. Tal vez sea reir por no llorar, pero reir te ríes un rato. Creanme que cuando empiecen a leerlo verán que, sin comerlo ni beberlo, ya se habrán leido la mitad del libro. Es así de adictivo. Esencial para los tiempos que corren, digitalmente hablando.
*
A los amantes del tacto del papel, les remito a las lecturas no recomendables que les indiqué esta misma semana.
*
No se limiten a los libros. Vean estas recomendaciones bajo el epígrafe «en el día del libro, regala tebeos». Me sumo en paralelo y los cinco tebeos que hoy me parecen más apropiados para regalar:
Y ya. Aún habrá alguno que dirá que se ha aburrido este fin de semana…
viernes, 21 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 12:33 pm
sí, – la – re-la-mí
Como entre las máquinas de ayer me quedé muy pillado con la que ejecutaba la melodía con unos vasos, he encontrado en atypyk. com estos vasos que te dicen hasta dónde llenar para conseguir una nota determinada.
El resto de atypyk también es muy majo, como estos posavasos que parecen líquido rebosado, esta papelera de papel arrugado, estos platos de sopa con pelo pintado, esta esponja micrófono para cantar en la ducha, este plato para raciones de pizza, estos dados preagitados o la espectacular toalla con agujeros para secarse y disfrazarse de fantasma, entre otras sorpresas.
Todo muy atypyko, y poco barato, eso sí. Es lo que tiene la pereza a afinar los vasos de oido.
Una toalla sobrenatural
viernes, 21 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 12:28 pm
You win!!
Estos simpaticos chavales han reconstruido sus pantallas favoritas de Street Fighter con la pizarra de la clase y con las tizas que el profesor les lanzaba para recuperar la atención.
El resultado es bonito y recuerda aquellas pausas entre horas, esos recreos sin nada que hacer, y el resto de reclamos a la imaginación frente al aburrimiento.
Las veces que ustedes y yo habremos esquivado el borrador que venía volando hacia nosotros. Player two.
viernes, 21 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 12:10 pm
La eutanasia es la única escapatoria para estos pobres animales:

  Lamentablemente, «Por Favor, Mátame» es un (entretenidísimo) libro sobre la música punk, y no un ensayo sobre mascotas con dueños inconscientes.
A ver, esa patita.
jueves, 20 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 3:54 pm
Aqui no hay photoshop ninguno. Esto es España, y es real.
Cuando Mazinger Z era el programa más cotizado de la televisión juvenil de este país, allá por el 1980, una constructora planificó una urbanización por Tarragona en la que, a modo de reclamo, colocó un Mazinger Z de 10 metros de altura, para que los niños presionaran a los padres en favor de la compra.
Los Otakus de la UPC se han hecho unas fotitos reivindicando este artefacto que debería aparecer en todas las guías patrias.
Copio y pego la experiencia de mi amigo Nacho, relatada en una famosa lista de correo:
» A ese sitio nos llevaran mis padres de chavales. La obra no era un homenaje a la serie sino un reclamo de una inmobiliaria. Mientras los críos flipabamos con el Mazinger los comerciales intentaban convencer a los progenitores de que se compraran un terrenito para la segunda residencia. El resultado fue que la gran mayoría de familias que se acercaban al lugar ya tenían su chalecito en algún pueblo cercano por lo que acabo convirtiendose en un lugar para llevar a los críos a correr un rato y comerse el bocata de tortilla de patatas debajo de un pino junto al 124 de la familia.
Tiempo despues me comentaron que no se llego a firmar ni una sola escritura de venta. Vamos, peazo negocio el de los muchachos estos.
No sabía que aún estaba en pie. A ver si me acerco un día de estos.»
Por cierto, esta foto refleja esas cosas extrañas que sólo hacen los otakus. A mi no me miren.
Bola Extra: ya que estamos con homenajes a décadas pasadas, vean este videoclip que se harta a hacer homenajes a películas eróticas de los setenta. Olé el grafismo y olé el salero.
jueves, 20 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 10:06 am
Qué hermoso, por muy casero que aparente
Si es usted como yo uno de esos que se emboban con los videos en los que una ficha de dominó tira a otra, y van trazando dibujosy caidas y trayectorias y vuelos durante la cascada, no pueden perderse este precioso programa japonés de televisión. En él, una serie de «manitas», con unas herramientas visiblemente caseras (rollos de cinta aislante, libros, lápices, agujas de coser,…) hacen máquinas en las que una cosa lleva a la otra hasta terminar con el logotipo del programa, y una infantil melodía de cierre. Incluso alguno de los montajes se permite el lujo de reproducir la propia cancion golpeando vasos y placas de xilófono.
Los amigos de los tebeos recordarán las prodigiosas máquinas del profesor Franz de Copenhague, los amigos de la animación recordarán los aparatos de Wallace y Gromit, y los amigos de la publicidad recordarán el anuncio del Honda Accord. Los demás, pueden asombrarse a las bravas. Porque no hay alternativa: sólo puedes asombrarte.
Una de las máquinas de Franz de Copenhague, directa del TBO
jueves, 20 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 9:29 am
Los chicos de Ultraplayback ya han alcanzado las mil descargas del temazo «Luke soy tu madre», y su Capitán Minifalda culpa en parte a este blog, que comenta muy generosamente. Algo hay de amiguismo, así que no le tomen muy en ser¡o.
Pero insisto en que tienen que enviar la canción al correo de sus amigos. En lugar de esos powerpoints idiotas con actores cuando eran niños, jirafas a media copulación o chicas en bikini ilustrando titulares de actualidad. Saneen los buzones de aquellos a quienes quieren.
Por si quieren ilustrar la canción con un video, miren el encuentro Luke-Vader que se ha currado Mauro Entrialgo para el anuncio de una gran superficie. Es más corto que la canción, pero incluye las palabras mágicas «Luke-soy-tu».
miércoles, 19 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 5:43 pm
Zapatos ideales para escritores que autografían ejemplares a sus lectores:
Cómo unir el tropezar y el pulsar Ctrl+Alt+Del…
Huelga decir que no vale para autores que escriben a mano, que dictan a secretarias, o que contratan a negros. Ustedes ya me entienden.
Pero los demás, que se animen. Para una vez que se pasan la tarde firmando, delante de sus seguidores… Un día es un día…
miércoles, 19 de abril de 2006
Raul Sensato a eso de las 5:23 pm
Noto una extraña presencia…
Es dificil acertar con las bolsas. La riñonera es objeto de burla en todas partes. Las mochilas a la venta suelen ser feas, chillonas, de materiales así como si fueras a escalar en cualquier instante, con cuerdas para fijar una colchoneta que nunca llevas. Y luego están cosas más clásicas, como las alforjas,… qué decir de las alforjas…
Como ven, es dificil atinar con las bolsas, de modo que lo mejor es tirar por el camino de enmedio y enloquecer completamente, como el ejemplo que traemos a colación. Una mochila que pretende ser un dragón que llevamos cómodamente posado en nuestros hombros. El llevar un dragón como si fuera un loro de capitán pirata es algo muy tradicional en la literatura de fantasía. En los tebeos es una cosa que de momento está limitada a las chicas, como Kitty Pryde de la Patrulla X, o Chance, de Leave it to Chance. Así que cuando vean a machotes defendiendo la cetrería sáuria, sepan que seguramente son amigos del libro druida y del rol de dados inexplicables.
Bajo esta perspectiva, les confieso mi asombro por esta bolsa, primero por la calidad estética, y segundo porque no sé si es elegante, o es una de esas macarradas innecesarias que lucen cantantes al estilo Michael Jackson y dictadores del áfrica profunda. Está en esa extraña nebulosa, entre esos dos extremos, entre el qué bonito y el qué pirado hay que estar. Pónganme dos.

|
| |
 | |  |
|
|
|