Ojito con lo que tocas
Lunes, 19 de Diciembre de 2005
El mundo del pop ultracomercial y el comic mágico malrollero anglosajón van definitivamente de la mano. Son noticias viejas, pero, como en el chiste, yo me enteré ayer. Grant Morrison ha diseñado la portada del último disco de Robbie Williams. A Robbie le apasionan los tebeos de Morrison -en particular “Los Invisibles“-, se han hecho amigotes y Morrison le ha comido la cabeza para montar uno de sus conjuros kármicos.
Para explicarlo mÃnimamente, necesito que sepan que en 1995, Grant Morrison hizo un conjuro para que no cancelaran las ventas de los Invisibles. Publicó un texto como complemento de la historieta que proponÃa a sus lectores un momento kármico concentrado en un sÃmbolo que él habÃa creado. El momento se realizarÃa el 23 de noviembre y las personas canalizarÃan su energÃa mágica a través del sello que él habÃa creado. Los que no sabÃan entrar en éxtasis mediante meditación, podÃan realizar el cunjuro mediante la masturbación. El texto, de lectura obligada, esta traducido aquÃ.
Ustedes se rÃen, pero los Invisibles no sólo no se canceló sino que subió en ventas, y se completó con éxito: Los Invisibles era en sà mismo otro conjuro. En otras palabras: logró ampliamente su objetivo. A fecha de hoy Morrison es uno de los autores de tebeos más sorprendentes y respetados.
No hay instrucciones en la portada de Williams, más allá del evidente “pon aquà tu dedo”. Pero Morrison ha creado otro de sus sellos -ese dibujo que está en la huella del dedo- y pretende cargarlo con l@s much@s fans de Williams.
Miedo. Mucho miedo.




