Fin de año en Fast Forward
Martes, 2 de Enero de 2007
Viernes 29: a través de la ventanilla, el paisaje daba un cambio en seco y pasaba de ser una perspectiva normal a ser una niebla que no permitÃa ver el carril contrario de la autopista. Los pocos arbustos que habÃan tenido el coraje de nacer en el desierto tenÃan sus escasas ramas cubiertas de hielo. El desierto de los erizos blancos. Dos horas más tarde estaba viendo a Manolo Kabezabolo en directo, después de que en fiestas del Pilar se cancelara el bolo porque los doctores no le habÃan permitido salir del sanatorio. LucÃa en la espalda de la chupa una enorme viñeta de Odio, de Peter Bagge. El final a capela fue sencillamente glorioso. Sus versiones de Marco (”en un puerto colombiano/ al pie de la montaña/vive nuestro amigo el Narco/ en un chalé que te cagas…”), Soy rebelde (”Yo/ voy de verde/ porque soy guardia Civil”) y de Un beso y una flor, que en su discografÃa es conocida como “Nino gramo”. El resto del concierto la guitarra impidió escuchar la lÃrica del artista. Y la prueba de sonido fue un poema. Fuera, dos grados bajo cero.
Sábado 30: Encuentro con Pumpiya y Xcar, cabezas de Malavida, Chocholoco, y un buen puñado de libros que deberÃan comprarse pero ya (datos en su web). Estuvieron montando el salón del cómic de Zaragoza del pasado diciembre. Insistà en tirarle de la lengua a Xcar para que me contara maldades, pero es un caballero.
Domingo 31: celebré por año 16 consecutivo el “café de nochevieja” con compañeros del instituto. Sorprende pensar mantener algo durante dieciséis años, aunque sea tan poca cosa. Hay un pacto tácito que dice que no hace que no nos veamos ningún dÃa, excepto nochevieja. El encuentro es un ejercicio para resumir un año vital en una hora, que siempre fracasa. Con los amigos nunca haces resúmenes; hablas de las noticias del dÃa anterior. Con los amigos dan igual las pausas.
Lunes 1: la fiesta de nochevieja fue inolvidable. Y mira que es difÃcil. Siempre que uno sale a celebrar fechas, es el horror: no hay peor condena que divertirse por obligación. La fiesta era un crossover entre la gente de Barrio Sur y la del tristemente desaparecido La Caja de los Hilos. Si conocen estos dos locales zaragozanos, entenderán que la suma era explosiva. Surrealismo y extroversión y calor humano. La selección musical fue particularmente sobresaliente: no disfrutaba tanto con alguien a los platos desde Fatboy Slim en Benicassim ‘98; si quieren una fiesta asÃ, indaguen por los bares preguntando por Pat. Y la organización fue ejemplar. Hubo de todo y para todos. Hubo muchas fiestas pero nadie se quedó sin la suya. Un recuerdo para toda la vida.
No es muy habitual en este blog hacer parrafadas autobiográficas. Pero es una excusa por no haberles felicitado el año a tiempo. Estaba pasándolo asà de bien. Ahora ya me he recuperado. Feliz año 2007.





[…] La primera entrada de este blog en 2007 reunÃa (no fÃsicamente) a los responsables de Malavida y al espectacular cantautor Manolo kabezabolo. Y diez meses despues, aquà tienen otro con los mismos protagonistas. Prometo que ha sido casual. […]
Pingback de No Recomendable » Murales amorales y Aversiones versionadas — Septiembre 29, 2007 @ 1:04 pm
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