La pelÃcula arranca con un visible “basado en hechos reales”, y he encontrado -con cierta sorpresa- el relato (¡en primera persona!) del profesor que llevó a cabo la experiencia original. Que sucedió en 1969.
El profesor Ron Jones, en el instituto estadounidense de Cubberley, montó en siete dÃas un grupo de doscientas personas muy similar al que aparece en el cartel, que se llamó la tercera ola, y que tenÃa un saludo ligeramente distinto. Y todo, simplemente por responder a la pregunta de un alumno.
El que escribe lo de arriba es el novelista Javier MarÃas, en este articulo de El PaÃs. El artÃculo me lo remite Absence, que es un “nick de anonimato cobarde” que esconde al señor que ha ganado el Bitácoras de este año a mejor blog cultural, y que es uno de los referentes de la blogosfera, usen la escala humana o mecánica que deseen.
Supongo que antes de continuar la lectura de este texto, deberÃan leer el artÃculo completo. Les espero.
Leer el artÃculo saca carcajadas al más pintado. Pero tal vez conviene repasar las implicaciones con detalle.
Es lo que tiene intentar confundir fondo y forma. Una cosa es venderte como propietario de las palabras – que manda narices-, y otra, como propietario de lo que se puede decir. La ejemplar gestión de licencias de televisión, que hace que todos los canales emitan lo mismo en canales simultáneos, lleva a estas confusiones entre potestad sobre el medio y potestad sobre el mensaje, rudo o cursi.
Queda claro, pues, que ni el panadero que le atiende, ni los lectores de sus obras, son interesantes. Al final resultará que no haber leÃdo un libro de Javier MarÃas va a terminar siendo un galón. Reformula el adagio: mas vale no abrir un libro y parecer anodino, que ser visto con uno de don Javier y eliminar todo asomo de duda. Estos arranques de sinceridad son dignos de agradecer.
 Como cada año, el insigne columnista-humorista Dave Barry ha confeccionado para el Miami Herald la lista de regalos más raros disponibles en EEUU. Todos ellos se venden realmente, han sido comprados y comprobados por el autor, y aparecen convenientemente fotografiados para gozo y disfrute de la concurrencia.
Mi favorito de este año, es el que aparece en la imagen de arriba: el palo de golf Uroclub. Un palo de golf falso para mear (sÃ, sÃ, orinar) dentro del tubo. Por lo que parece los servicios caen lejos cuando juegas al golf. Viene con un trapo en la punta para disimular la zona de contacto, que redondea el producto. Y no se pierdan la página oficial del producto.
Condenado por posesión de pornografÃa infantil un hombre que tenÃa un dibujo de los Simpsons practicando sexo Un juez australiano considera a esos personajes de ficción personas reales
Un tribunal de apelación de Australia ha considerado a un hombre culpable de un delito de posesión de pornografÃa infantil por albergar en su ordenador una animación que parodiaba a personajes de la famosa serie de televisión Los Simpsons practicando sexo.
La cuestión central que se dirimió durante la vista fue si personajes de ficción podÃan ser considerados personas de carne y hueso. Para la defensa, evidentemente no, que pidió que la condena por posesión de pornografÃa infantil fuera revocada. Sin embargo, para el juez Michael Adams, que ha ratificado la sentencia condenatoria, el hecho de que las imágenes no representen a seres humanos no significa que no puedan ser considerados como tales. Para Adams, la animación sugiere que Lisa y Bart Simpson tienen ocho y diez años, respectivamente, y sus genitales son “absolutamente humanos”.
Hace pocos dÃas, Mario Virico me invitó a su Porco Podcast. Allà hablamos de Repronto (lo que hay delante y detrás de la cámara), de la internet de los noventa, de la colonización cultural, hasta completar más de una hora de emisión.