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jueves, 22 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 2:02 am

Parece que ya les estoy oyendo. ¿Cómo es que Raúl Sensato ha escrito un libro sobre Héroes del Silencio? Si no es particularmente fan de la banda, ni habla con frecuencia de su música, ¿a qué viene este interés? Probablemente pensarán que es una forma de hacer caja aprovechando el tirón de su regreso. No es cierto. O no del todo, porque este texto ha sido motivado por el regreso del grupo; nació exactamente allí. Es consecuencia de ese tirón. Y ójala el tirón sirva para prodigar el mensaje que pretendo transmitir.
Ustedes me han visto en Reflexiones de Repronto condensar tesis en cinco minutos. Para explicar ésta, necesito tres horas de su atención. Entenderán que es una idea relevante y compleja.
Si quieren el enunciado en hipertelegráfico, vean esta cita de Raoul Vaneigem, que aparece en el último libro de Kiko Amat: «No deseo una secuencia de instantes, sino un gran momento.»
El fenómeno de los héroes, que es algo que está más allá de su discografía y sus conciertos y sus canciones y sus entrevistas, ha sido ese «gran momento» que apunta Vaneigem, pero no para la música en concreto, sino para la cultura popular urbana española. Y explicarlo requiere tiempo. Y dedicación.
En ello he estado esta temporada que han visto que el blog ha bajado el pistón (aunque compensado por las apariciones del Doctor Repronto), tecleando y tecleando y borrando hasta eliminar todo lo que no era esencial para la tesis.
Este no es un libro de música estándar. Ni lista todas las canciones de cada disco, ni aborda los significados de cada letra de canción, ni narra qué hacía la banda en tal o cual grabación. Es un libro distinto, sin morralla, sin paja, en el que todo lo que hay redunda específicamente en la tesis que presentamos. En cierta medida, es un libro dirigido a los que no son seguidores de la banda. No para convencerles de que deberían gustarles -que es un objetivo infame- sino para que vean con perspectiva un fenómeno imprescindible para entender la cultura popular moderna.
Curiosamente, mientras estaba dedicado al texto, los chicos de Coloriuris -que protegen este blog y las entregas de Reflexiones de Repronto– me dijeron que iban a iniciar una plataforma de ventas digitales. Dicho y hecho.
El libro está maquetado con formato de caja de DVD, para encajarlo entre sus películas -o conciertos- favoritos, en caso de que deseen imprimirlo.
El proceso de compra de Coloriuris no es cómodo, y pide más datos de lo habitual. Sean comprensivos. La historia que queremos contar vale ese pequeño esfuerzo. Eso, y un euro.
Casualmente, esta es la entrada número mil de este blog.
Eso que cae es confetti.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 1:39 pm
martes, 20 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 8:42 am
Antes de que los dieñadores actuales se centraran en poner a los objetos la forma de lo que contienen, vean el monumental aspecto de esta cabina rusa:

viernes, 16 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 8:24 am

recogida por riotclitshave.
jueves, 15 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 8:55 am

Why doesn’t alt culture exist? Perhaps because it’s been devoured by the mainstream monoculture. It’s a hungry bastard, after all, and it’ll choke down anything that’ll fill its stomach. (…) And partly, I think, because people just don’t make it anymore. Every corner of the web is blitzed with the light shone by thousands of curational blogs whose job is to parse the internet for their readers. I mean, I hunt for research material all the time and store it on my website, I’m as guilty as anyone. But at some point producing actual content on the web went out of fashion — almost all of the top one thousand blogs are reportage and linkblogging sites. At some point people have to stop checking to see what happened yesterday and start thinking about tomorrow. And it’s that that «alternative culture» comes from — the drive to do what’s next and the impulse to make the sound no-one’s heard yet.
El párrafo es de mi admirado Warren Ellis (texto completo aquí). Explica por qué existe Reflexiones de Repronto, y por qué nunca será un blog puntero. Es bueno tener conciencia. Pero es una pelea que ójala no abandonemos.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 12:50 pm
Sería interesante que la definición literaria-intencional de posmodernismo («yo soy escritor posmoderno porque quiero») se complementara con una visión más social-pragmática. Tal como yo lo veo, uno es posmoderno no porque haya leído un artículo de Derrida o el último número de Neo2, sino porque vive en un medio en que sus deseos y aspiraciones han sido acelerados a la velocidad del consumo, en que los criterios de legitimación y valor que solíamos llamar «modernos» han sido sustituidos por otros creados por los mass media, en que la geografía está más determinada por las corporaciones que por los Estados-Nación, en que se está sometido a políticas de control y legislaciones que difícilmente pueden seguir llamándose modernas. (I.e., ya que hablamos de ciencia: la posibilidad legal de patentar seres humanos -microbios modificados genéticamente- viene a cuestionar la distinción moderna entre «vida natural» y «producto comercial»). Todo esto es, hasta donde yo puedo ver, una realidad envolvente, que no es paranoia de Derrida sino que existe.
El maestro Eloy Fernandez Porta,
citado en el blog del gran Alvy Singer.
Sigan leyendo aquí, que es para no perdérselo. ¡Y es un comentario de Blog! ¡Qué forma de soltar las cosas como si nada! ¡Un maestro!
Actualización: la discusión entera (kilométrica y sabrosa) esta en este vínculo.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 12:05 pm
martes, 13 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 9:30 pm

Las antenas de radio y de tele van a dedicarle cientos de horas a una noticia que, como ven, sólo necesita cinco palabras.
Compárenlo con los veinte segundos escasos dedicados a los últimos nobel de química. Me ruborizo ya antes de que llegue la avalancha. Es vergonzoso, antes de empezar. Y luego dicen que por qué la gente ignora la televisión y se va directa a la internet. Casualmente, en paralelo a esas pérdidas de espectadores en los anuncios, los informativos (¡y los cargos de seguridad, ojo!) insisten en que detrás de cualquier cosa que circula por la internet hay pornografía infantil (léanlo, léanlo aquí). Qué casualidad. No hay una unidad de delitos de inundar de morralla las ondas. Como la contaminación acústica, pero en información por canales «oficiales». Ahora, a remar up shit creek. Así nos luce el pelo.
martes, 13 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 7:53 pm

Estoy convencido de que los medios serán más útiles cuando los tertulianos – y/o eso que llaman los comunicadores- afronten las situaciones diciendo «tenemos que cambiar» en lugar del permanente y obsesivo «tienen que cambiar… los demás«.
Las ondas están saturadas de gente concienciada en que todo siga igual. En el «renovarse o morir» prefieren matarnos a todos: seguir tocando mientras se hunde el Titanic. La culpa siempre es de los demás, y no hay nada que hacer, excepto obligarles y forzarles nuestro bando. Y el tiempo sigue avanzando. Inexorable.
martes, 13 de noviembre de 2007
Raul Sensato a eso de las 8:04 am

El problema del teatro no sólo en España sino en buena parte de Europa es la política de proteccionismo. Este proteccionismo lleva implícitas muchas contrapartidas, entre ellas la que lleva a los cómicos a intentar ser agradecidos con quien les da de comer. Quien les da de comer acostumbra a ser un organismo dirigido por políticos o gentes directamente vinculadas a una tendencia política. En este sentido, la libertad está condicionada y se hace muy difícil que el comediante arremeta contra aquel que le proporciona los medios. Éste es el problema del teatro español y europeo en este momento.
Albert Boadella,
director de los extraordinarios Els Joglars,
en esta entrevista digital
Bola extra: La condición de ácido francotirador no es perdonada desde arriba. En particular, el señor Boadella me va a obligar en el futuro a tomar trenes y aviones para ver sus obras. Es un precio que hay que pagar, pero bien vale ambos billetes. La situación viene a ser esta:
Se ha producido lo que acostumbra a ocurrir en estos casos: si te enfrentas al sistema, primero te señalan como traidor a las esencias, luego viene el capítulo de la degradación y los insultos, como se puede comprobar en las primeras páginas de mi libro, y finalmente te van aislando hasta quedar completamente en fuera de juego. Eso quiere decir que en mi última obra ya prácticamente casi no teníamos público suficiente para subsistir, puesto que los ciudadanos habían entendido perfectamente el mensaje. Ni una sola petición más apareción en nuestra oficina para el territorio catalán. En este sentido, me di por enterado, entendí que era un boicot y no voy a comprobar más si en el futuro mis ciudadanos me han levantado el derecho a la libertad.(…) Los dirigentes en lo político y en lo mediático, han conseguido colocarme como un traidor ante el resto de la ciudadanía y me han vetado en los lugares esenciales, como son los teatros, la televisión pública y los medios propios de una Administración cultural. Por lo tanto, no he tenido más remedio, como empresa privada que es Els Joglars, de buscarnos la clientela en otras partes. No sólo de España, sino del mundo.
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